| |
El maestro de ceremonias preguntó: ¿Cuántos de ustedes conocen el
ministerio MISIONES de la Iglesia Príncipe de Paz, Inc.? Todo el
auditorio levantó sus manos. Aunque me sorprendió que solo tres
personas levantaron su mano cuando se preguntó: ¿cuántos de ustedes
han enviado una carta? Al llegar a mi oficina, no me sorprendió
notar que no habíamos recibido ninguna donación a pesar del tiempo
que tiene el ministerio MISIONES que la Iglesia Príncipe de Paz,
Inc., de ser conocido. Debido a que siempre procuro ser optimista,
me negué a pensar que no existia interés en ser parte de este
ministerio. Más bien, pensé en que Pablo dijo a los hermanos de
Filipos: "Estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad". (Fil.
4:10)
En estas lineas quiero dirigirme específicamente a usted que nunca
nos ha ayudado. Creo que lo ha pensado de vez en cuando, pero le ha
faltado la oportunidad. Tal vez no ha comprendido lo urgente de
nuestra necesidad, ni cuán crítica es su ayuda. Quizás no tuvo
tiempo para ir al correo, o no separó su donación y usó el dinero, o
simplemente lo ha postergado mes tras mes.
Hoy quisiera presentarle un desafio, especialmente si usted siente
gratitud por la cantidad de almas ganadas para Cristo y desea
continuar apoyando el ministerio de MISIONES de la Iglesia Principe
de Paz, Inc. Nosotros queremos seguir compartiendo la Palabra de
Dios. Permítame compartir nuestras necesidades. Los recursos
económicos.
Tenemos que pagar las campañas en toda América Latina. Pero, aún
así existen gastos más considerables, tales como materiales,
tratados en español, gastos de grabación, y de correo. La ayuda que
estamos solicitando es primeramente para seguir adelante con las
campañas en diferentes ciudades de Estados Unidos y de Amárica
Latina. Tal vez le sorprenda saber que con los ingresos que
recibimos de los hermanos locales, ni siquiera es posible realizar
campañas en esta localidad. Si usted se pregunta como podemos
continuar ministrando, la respuesta es por la misericordia de Dios.
Pero anhelamos que llegue el día en que las donaciones de los
hispanos puedan sostener integramente el ministerio. Probablemente
usted no había entendido la importancia de su contribución, por eso
dije que creía que le "faltaba la oportunidad".
Bueno, creo que es tiempo de presentarle este desafio. Cada vez que
voy a una conferencia escucho testimonios de personas que me
comparten su situación económica difícil y lo escaso de sus recursos
económicos, pero a la vez todos mencionan lo maravilloso de la
bendición divina que reciben. Por eso creo que existen muchas
personas dispuestas a responder con gratitud. Si usted recibe
bendiciones divinas continuamente, estoy seguro que deseará actuar
con alegría y compartir con generosidad. Posiblemente quiere ser
parte de este proyecto, porque lo considera un privilegio, y desea
dar más allá de loque una persona en su situación económica
ofrendaría. Quizás le faltaba la oportunidad, pero ahora la tiene.
Al pensar en usted vino a mi mente el ejemplo de los hermanos de
Macedonia. Por favor observe 2 Corintios 8:1-4. Pablo al referirse a
los Macedonios, les dijo a los hermanos de Corinto que al igual que
ellos, esos creyentes recibían bendiciones divinas ("La gracia de
Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia") y a pesar de que
vivían en tiempos difíciles ("En grande prueba de tribulación), y
que no tenían grandes recursos ("Su profunda pobreza") con alegría
("La abundancia de su gozo") decidieron solicitar participar de un
proyecto ("Pidiéndonos con muchos ruegos") ofrendando más allá de lo
que aportaría una persona en su situación económica ("Han dado
conforme a sus fuerzas"). Como resultado, los Macedonios
compartieron con generosidad ("Abundancia en riquezas de su
generosidad") dando de sus recursos con agrado ("Con agrado han
dado") porque no solo creyeron que era su responsabilidad, sino que
consideraban un privilegio ofrendar ("que les concediésemos el
privilegio de participar en este servicio para los santos").
No sé usted, pero yo estoy sumamente impresionado. Por eso en
MISIONES de la iglesia Principe de Paz, Inc., estamos
dispuestos a dar de nuestros talentos y a usar todos los recursos
para ministrarle a usted. Mi pregunta es: ¿Está usted dispuesto a
solicitar con alegría ser parte de este ministerio? La cantidad que
envíe no es lo más importante. Lo primordial es saber que uestd está
siendo edificado y que por gratitud responde con generosidad. Le
ruego que responda en este mismo momento. Hay miles de creyentes en
su ciudad, pero usted puede ser quien nos permita continuar. La meta
es que por lo menos 50 personas de su ciudad se constituyan en
donaciones mensuales. ¿Está usted dispuesto a ser uno de ellos?
Prometo mantenerle informado acerca de la cantidad de personas que
se unan a este ministerio como resultado de esta carta.
Para realizar una donación Ud., puede hacer click en "Donate" (Donar)
y realizar su donación con una tarjeta de crédito. Gracias por
permitirnos seguir compartiendo con usted mismo el ministerio
MISIONES de la Iglesia Principe de Paz, Inc.
Para más infoemación escribanos a:
radioprincipedepaz@principedepaz.cc
|
|